reproductor de ensueños

jueves, 25 de junio de 2015

1. ¿Qué quieres tú? Si dices que lo más importante es el amor o la seguridad, entonces hablas de estados de ánimo, de algo que no ves. 2. Si dices que lo más importante es el dinero, el poder, el reconocimiento social, la causa justa, Dios o la eternidad; entonces, hablas de algo que ves o que imaginas. 3. Nos pondremos de acuerdo, cuando digas: "Quiero la causa justa porque rechazo el sufrimiento!"; "...quiero esto porque me tranquiliza; no quiero aquello porque me desconcierta o me violenta". 4. ¿Será entonces que toda aspiración, toda intención, toda afirmación y toda negación, tienen por centro tu estado de ánimo? Podrías replicar que aunque triste o alegre, un número es siempre el mismo y que el sol es el sol, aunque no exista el ser humano. 5. Yo te diré que un número es distinto a sí mismo según tengas que dar o recibir, y que el sol ocupa más lugar en los seres humanos que en los cielos. 6. El fulgor de una brizna encendida, o de una estrella, danza para tu ojo. Así, no hay luz sin ojo y si otro fuera el ojo, distinto efecto tendría ese fulgor. 7. Por tanto, que tu corazón afirme: "Amo ese fulgor que veo!", pero que nunca diga, "ni el sol, ni la brizna, ni la estrella, tienen que ver conmigo!". 8. ¿De qué realidad hablas al pez y al reptil, al gran animal, al insecto pequeño, al ave, al niño, al anciano, al que duerme y al que frío o afiebrado vigila en su cálculo o su espanto? 9. Digo que el eco de lo real murmura o retumba según el oído que percibe; que si otro fuera el oído, otro canto tendría lo que llamas "realidad". 10. Por tanto, que tu corazón afirme:"Quiero la realidad que construyo!".

domingo, 8 de febrero de 2015